Bogotá, Noviembre de 2011
Señores y señoras:
UNIVERSIDAD DEL ROSARIO
Ciudad.
En días pasados asistimos a su claustro universitario en el marco de desarrollo de las “Jornadas Weberianas”. Al ingresar a sus instalaciones recibimos la edición No. 26 del presente año del periódico universitario NOVA ET VETERA, el cual lleva en primera página una reproducción de los carteles que han sido puestos en las instalaciones de la institución con mensajes referentes al comportamiento inesperado de algunos estudiantes rosaristas. Más adelante se dedica una sección a la muestra de los mismos, acompañados con textos de comunicados emitidos por diferentes instancias de la universidad, como egresados, vicerrectoría, decanaturas y rectoría. Tras leer con atención cada uno de estos comunicados queremos mencionar nuestra posición y objeción en cuanto a ciertas cosas allí mencionadas.
En primer lugar, en el documento firmado por la decanatura de las diferentes facultades y el rector de la Universidad del Rosario dice “El país sabe que no ha habido en Colombia, por lo menos en los últimos 10 años, una sola iniciativa normativa en la Educación Superior que haya tenido más espacios de participación, más apertura a la discusión, el debate y el enriquecimiento de la propuesta, como la que hoy está en consideración de toda la sociedad colombiana.”. Al respecto, queremos expresar nuestro desacuerdo total con dicha afirmación. Se ha manifestado en diferentes espacios el reclamo de los estudiantes con respecto a la exclusión de sus propuestas del articulado de la reforma de educación superior, lo cual se hace evidente en la comparación del proyecto de ley y el programa mínimo propuesto por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil
Igualmente, se ha visto cómo la ministra en los espacios de diálogo dados en el congreso insiste en impulsar la aprobación del proyecto, a pesar de la evidente inconformidad por parte de todos los estamentos de los institutos de educación superior. . Si bien se han realizado foros regionales entorno a la reforma, de diferentes maneras hemos dicho los estudiantes que son diferentes la socialización y exposición a la participación y construcción, por lo que afirmamos rotundamente que la formulación de reforma a la ley 30 no ha sido un proceso generoso, transparente, incluyente y constructivo como se afirma en su comunicado.
Discrepamos, por tanto, de su sentimiento de Orgullo de patria, pues al contrario, nos produce una profunda indignación la exclusión de la propuesta estudiantil del proyecto educativo y la recurrente mentira sobre el debate, pues las opiniones del estudiantado no han sido realmente escuchadas y consideradas.
En segundo lugar, compartimos con ustedes la necesidad de dar los espacios de discusión y debate al interior de las universidades y de enriquecer día a día la argumentación, teniendo las ideas como principal herramienta y reconocemos la apertura de los espacios institucionales para dicho fin. Sin embargo, creemos que no se puede desconocer la importancia de la protesta y de la movilización social, pues es a través de esta que damos a conocer a la sociedad civil nuestra posición. Son los espacios públicos el recurso con el que contamos y que debemos aprovechar, aun cuando estos no sean considerados como “canales regulares” de exposición, ya que son nuestras acciones y la mirada del pueblo sobre ellas las que lo legitiman como tal. Las movilizaciones no pueden ser enmarcadas solamente como expresiones violentas, hay que reconocer también el esfuerzo del movimiento por hacer de las calles un carnaval, de los buses una escuela y de los parques un espacio de discusión. Defendemos un ir y venir entre las aulas y las calles, entre los comunicados y las acciones concretas junto al pueblo.
De la misma manera, creemos que es importante hacer un reconocimiento de las diferentes formas de lucha que se están dando en el contexto actual y no consideramos válido el desconocimiento de ciertas expresiones únicamente porque no se encuentran identificados con ellas. El reconocimiento de la diversidad de las ideas, que implican las formas de acción, es un factor fundamental de la construcción de la democracia y el enriquecimiento de las sociedades
Aunque entendemos que los carteles y los periódicos que han publicado hacen parte de una campaña institucional, cuando estas imágenes salen de sus muros y se insertan en las conversaciones y medios populares no siempre son relacionadas con su institución. Les pedimos reconsiderar el poder simbólico que tienen sus campañas y los efectos de estas sobre la legitimidad que con mucho trabajo hemos obtenido para nuestras movilizaciones.
Por último, recordamos a la comunidad Rosarista como un sujeto activo en la construcción de un país justo y participativo, así que los invitamos a que con sentido crítico, argumentos y acciones le sumen a sus triunfos de hace veinte y cincuenta años un triunfo en el presente aportando a la consolidación de un modelo educativo realmente democrático.
Agradecemos la atención prestada.
Cordialmente,
Angie Paola Ariza Porras
Laura Marcela Serrano Vecino
Miguel Leonardo Pinzón
Salomé Navas.
Estudiantes de sociología
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA- Sede Bogotá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario