viernes, 27 de enero de 2012

PORQUE LAS LETRAS NO SE QUEDAN EN EL PAPEL, EMPEZAMOS CON UN SUEÑO


TALLER DE LECTURA Y CREACIÓN COLECTIVA

“La poesía huye, a veces, de los libros para anidar extramuros,  
en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel,
en los escombros, incluso en la basura”
Joaquín Sabina

Son las letras las que han hecho nuestra vida. No sólo las escritas, también las letras pronunciadas, escuchadas, cantadas, bailadas, las de cada canción, cada libro, cada conversación, incluso aquellas pensadas en el silencio. Las letras leídas y las letras lloradas, las letras amadas y odiadas, las letras puestas y borradas, la letra cursiva, la letra con lápiz, con esfero o color, las letras pintadas, las letras coloreadas, las letras en la lucidez y en la embriaguez, las letras de cada nombre y número, las letras de nadie y de todos. Son esas letras nuestra vida. Ha sido todo nuestro crecimiento acompañado y orientado por la literatura, han sido Cortázar, Borges, Sábato y Benedetti nuestros maestros. Ha sido Neruda quien siempre tiene la palabra precisa, en nuestra alegría ha sido Sabina el que nos motiva a continuar y en la tristeza Sabines quien mejor nos comprende.

Podríamos reconstruir nuestros pasos con hojas desgastadas y rememorar cada momento e ilusión con una frase, de esas que en hemos leído en tantos libros y que nos han hecho pensar y sentir. Así, nadando entre páginas de poemas y de cuentos es como hemos construido nuestros mundos, hemos abierto los ojos y hemos creado sueños, ilusiones, posibilidades y acciones, es la lectura la que nos ha enseñado que nada está dado, que cada momento es una posibilidad de construcción. Es gracias a la lectura que hemos conocido la realidad, pero también gracias a ella que podemos imaginar una distinta.

Es incalculable la cantidad de tiempo invertido en esos sueños, en inventar un mundo más humano y reinventar un hombre y una mujer nuevos cada día. No se pueden medir tampoco las energías con que cada día nos despertamos imaginando y realizando nuevas formas de llevar a cabo esos sueños, pero sabemos que los esfuerzos individuales aunque necesarios, son insuficientes. Por eso queremos transmitir nuestras metas e ilusiones en quienes sea posible hacerlo y creemos para ello en la inmensa inocencia y en la pura esperanza que guardan los niños en su interior.

Sabemos que son los niños y niñas de nuestra nación el elemento principal con el que contamos para construir un futuro de dignidad para todos. Son ellos privilegiados al contar con el gran potencial creativo y la inspiración intacta, aquella que debemos valorar y desarrollar al máximo, porque es allí, en la mente y en los corazones de estos pequeños donde se gestan las esperanzas que en nosotros cada día se esfuerzan más por mantenerse y crecer, es en ellos que la poesía puede anidar y hacer realidad las metáforas y las odas a un mundo mejor, más real y más humano. Son ellos quienes nos enseñarán a nosotros que aún vale la pena trabajar por un mundo mejor, son ellos quienes nos recordarán cada día que aun conservamos ese pequeño aventurero, ese pequeño nadador de letras y canciones que nos ha hecho quienes somos. Son ellos quienes ahora serán formados por aquellos maestros de la literatura y de la vida que nos han hecho ver que la vida no está hecha y que el mundo será lo que nosotros hagamos de él.

“Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.”
Ernesto Sábato

Angie Paola Ariza Porras -Laura Marcela Serrano (La Tulpa)

Respuesta a Eduardo Mackenzie


Respuesta a Eduardo Mackenzie

Sr. Eduardo Mackenzie

Hemos leído su respuesta a nuestra carta anterior y tenemos varios comentarios por hacer.

Agradecemos sinceramente su atención y la posibilidad de construcción de un debate, sin embargo, le queremos solicitar respetuosamente mantener al margen de la discusión los calificativos peyorativos con los que usted pretende descalificar a ciertas formas de expresión y personas, pues pretendemos dar una mirada objetiva sobre la coyuntura actual.  Asimismo notamos lo recalcitrante que es usted con sus posturas, no pretendemos gastar nuestras palabras con alguien que no tiene la disposición de informarse y dejar de lado sus prejuicios para atender argumentos. Esta será nuestra última carta.

Queremos reafirmar nuestra objeción principal y esta era su referencia a la bandera comunista como “la bandera de las FARC”. El decir que esta es llevada en alto por diferentes grupos puede ser inexacto, pero más inexacto es limitarla a un solo grupo y afirmar contundentemente  que este grupo es el que preside nuestras manifestaciones. Ratificamos que el movimiento estudiantil ha sido franco y directo, no es un movimiento partidista, es social y en él confluye gente de todas las ideologías, pues así como se le permitió a Piedad Córdoba hablarle a los manifestantes, también se le ha permitido a miembros del partido verde o a los del partido de la U, pues esto no se trata de exclusión, sino de unidad alrededor de una justa causa.

Los estudiantes que aman a su universidad y la defiende con argumentos y creatividad.


Nosotras no pretendemos reducir la magnitud de esta discusión pero consideramos que el “meollo del problema” no está en debatir las ventajas o desventajas del comunismo, es bastante simplista señalar toda expresión que no esté enmarcada en su idea de orden y democracia  de comunista. Bien sabemos que esta bandera representa todo un sistema político y económico en nombre del cual han sucedido hechos indeseables para la humanidad, no lo desconocemos, pero no desconocemos tampoco las barbaries que han tenido como bandera ideas como el orden, la justicia o la misma democracia o  las que  hoy en día acontecen en nombre de la libertad y el capitalismo.
Nuestra intención es hacerle saber a usted y quienes lean esto que el movimiento estudiantil tiene unos objetivos claros, unas motivaciones específicas y que no consideramos justificadas sus especulaciones y acusaciones en contra de este gran proceso.  Sabemos que una buena metodología para la construcción de una reforma al modelo educativo no se determina de un día para otro, preferimos dedicarle tiempo y esfuerzo. Lo invitamos a que juzgue objetivamente las metodologías por las que decidamos optar.

Al decir que el espacio de la democracia es el congreso de la república y no las calles, le respondemos que el congreso no puede ser una esfera separada de la sociedad, bien sabe usted que la democracia es el poder del pueblo y la participación democrática no se reduce a depositar un voto en una urna y presenciar con resignación los errores de la escena política y las fallas del sistema electoral. Cuando el sector estudiantil y el pueblo en general no nos sentimos representados por el congreso son las calles nuestro escenario político para hacernos escuchar.
Si, la educación la educación pública, gratuita y de calidad es un derecho consagrado en la constitución colombiana, pero existe una gran diferencia entre el  derecho formal y el derecho real, según la constitución también tenemos derecho a la salud.  Si le consuela decirse que esta educación existe y es susceptible de mejoras, es cierto que no partimos de cero en cuanto a calidad pero en los últimos años más que por el aumento, se ha optado por el  detrimento de esta.

Usted dice “Mis recriminaciones no son, pues, contra el movimiento estudiantil, todo lo contrario, sino contra quienes utilizan el movimiento estudiantil para impedir las reformas y crear polarizaciones sociales tóxicas”. Déjenos preguntarle entonces ¿por qué en su anterior artículo se refirió a la manifestación actual como un “caballo de Troya”? ¿Por qué pone en duda nuestros objetivos y motivaciones? ¿Por qué afirma que después de nuestras besatones vendrán los fierros? Sus acusaciones son bastante polarizadas, directas y se refieren a los estudiantes que hemos puesto la cara en cada oportunidad y que de manera creativa, seria y argumentada hemos dado a conocer nuestra postura y trabajado por la búsqueda de soluciones reales.

Usted dice que de parte del estudiantado no se ha presentado un contenido sobre lo que queremos para la universidad o que no hay un acuerdo entre la comunidad universitaria al respecto. Sobre esto consideramos necesario que conozca el programa mínimo de los estudiantes construido desde la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, que consta de seis puntos concretos, para nada utópicos, ni relacionados con un partido político particular: financiación estatal adecuada, autonomía y democracia, bienestar universitario, calidad académica, libertades democráticas y relación universidad-sociedad. No abarcaremos por este medio lo que hay de fondo en cada uno de estos puntos y las propuestas respecto a los medios para lograr estas exigencias, pues estos ya han sido presentados en audiencias públicas, debates y foros, con cifras y datos concretos.

Sólo esperamos dejar claro que si hay una postura definida por parte del movimiento estudiantil sobre lo que queremos y las metas que perseguimos en el marco de la reforma.  Sabemos que no queremos una privatización de la educación que la convierta  en un privilegio y que queremos autonomía para que los contenidos no impongan lo que usted llama una “educación totalitaria”

Porque sabemos lo que queremos y seguiremos luchando por un sistema educativo con calidad y de carácter público, popular y estatal, cordialmente, 

Angie Paola Ariza
Laura Marcela Serrano
Estudiantes de Sociología de la nada grotesca, siempre gloriosa y pública, Universidad Nacional de Colombia

Carta abierta a Eduardo Mackenzie, respuesta a sus acusaciones al movimiento estudiantil


En respuesta al siguiente artículo: http://www.periodismosinfronteras.com/por-que-ondeo-bandera-farc.html#respond

Bogotá, Noviembre de 2011
Sr.
Eduardo Mackenzie
Ciudad  

En su columna publicada el pasado 13 de noviembre en el portal Periodismo sin fronteras, leímos sus críticas y reproches a la prensa por la falta de cubrimiento a un hecho que usted considera grave: La muestra de la bandera comunista el día 10 de noviembre en lo alto de la estructura puesta en la plaza de bolívar, cuando se llevó a cabo la “Toma a Bogotá”, movilización social impulsada por los estudiantes.  En dicho artículo titulado ¿POR QUÉ ONDEÓ LA BANDERA DE LAS FARC EN LA PLAZA DE BOLÍVAR?” hace usted fuertes recriminaciones al movimiento estudiantil por permitir este acto y juzga, señala y pone en duda los objetivos perseguidos, sugiriendo la existencia unos posibles líderes sin rostros con fines ocultos. Sus comentarios y señalamientos en este artículo nos inquietan profundamente y nos llenan de indignación, lo cual nos impide recibir pasivamente esas acusaciones y quedarnos en silencio, por lo que consideramos necesario hacer diferentes aclaraciones y resolver algunos de los cuestionamientos que allí plantea.

En primer lugar, queremos aclarar que la estructura puesta en medio de la plaza, a la que usted se refiere como “a todas luces, ilegal”, es puesta cada año por parte del distrito y no precisamente como cómplices de muestras que usted considera intolerables, sino como parte del adornado que se hace cada año por épocas decembrinas. Estos armatostes son las estructuras sobre las que se montarán los árboles de navidad que en diciembre decoran la plaza.

Hecha esta aclaración, el segundo punto que queremos dejar puesto es que la bandera que menciona, si bien es símbolo de la ideología de grupos comunistas, no son las FARC el único movimiento que la lleva como insignia. Por tanto no consideramos válida la vinculación directa que hace de esta bandera con el grupo guerrillero, pues por fuera de él siguen siendo muchos los simpatizantes que militan en organizaciones civiles, que no han tomado el camino de la confrontación armada, sino de la lucha social y la resistencia civil como se ha mostrado en las recientes manifestaciones.

Frente a su pregunta “¿Quién quiso insultar a los jóvenes manifestantes con ese acto grotesco?” Le decimos que porque no todos nos identifiquemos bajo este símbolo, sino porque entendemos que la lucha estudiantil actual un movimiento social amplio en el que caben posturas de todo tipo, es parte fundamental de nuestro movimiento la inclusión de todos los sectores y el respeto por cada uno de ellos. La unidad se encuentra bajo la idea de la educación como derecho; no es en torno a un partido particular que se han movilizado las ideas, sino que alrededor de las ideas han convergido diferentes grupos, con la cultura y creatividad como medios principales de expresión en las calles. Porque como bien indica la MANE en su declaración política del 12 de noviembre de 2011, que le recomendamos leer,  La lucha por la educación como un derecho ha dejado de ser una reivindicación particular de la comunidad universitaria para pasar a ser una lucha general del pueblo colombiano.”

Rechazamos igualmente sus especulaciones sobre líderes ocultos en nuestro movimiento. En las imágenes que usted menciona, puede ver que quienes subieron a colgar esta bandera son jóvenes con rostro, sin capucha, con ideas y disposición de defenderlas. En las asambleas, ruedas de prensa, audiencias públicas y comunicados nuestras voces e ideas no tienen porque ocultarse, tienen nombre y apellido.

Ante su reclamo a la prensa bogotana por no haber comentado este hecho y tratar de “esquivarlo”, subrayamos lo intransigentes que han sido los medios con el movimiento estudiantil, cualquier hecho que pueda deslegitimarlo ante la sociedad civil con seguridad sería ampliamente reportado. No obstante, poco a poco y con mucho trabajo hemos obtenido reconocimiento para nuestros argumentos y medios de lucha.

Usted plantea en su artículo el siguiente cuestionamiento “¿Quién puede creer que el punto que, según los interesados, hizo salir a los jóvenes de sus aulas, es la posibilidad de crear en el país universidades con ánimo de lucro, cosa que existe en Colombia desde hace lustros y que es la clave de la excelencia universitaria en los países democráticos más avanzados?” y de seguido afirma “La causa de ese ‘despertar’ del movimiento estudiantil está en otra parte”. Al respecto sólo se nos ocurre responderle con una sugerencia y es la de informarse de manera completa sobre las causas de las protestas estudiantiles que se han venido adelantando. Si bien un punto polémico en la reforma educativa propuesta por el gobierno era el formal reconocimiento de las instituciones con ánimo de lucro no es el principal motivo de nuestra lucha, pues al ser retirado este anunciamiento explícito del articulado, quedan muchos más con los que los estudiantes estamos en desacuerdo total, en los temas referentes a financiación, cobertura, autonomía, calidad, entre otros. Por lo tanto hacemos la afirmación rotunda que el único motor de este movimiento de ideas, pancartas, abrazos, besos, colores, música y pintura es la inconformidad de la ciudadanía y el reclamo por un derecho del pueblo, es decir, la exigencia de educación pública, gratuita y de calidad.

Finalmente, lo invitamos a informarse y entender el compromiso social del periodista de hacer un análisis objetivo y respetuoso con las manifestaciones de la población, sin dejarse llevar por posturas personales o preferencias políticas a la hora de criticar un movimiento que ha sido reconocido, no sólo por la prensa, sino también por los diferentes sectores de la ciudadanía como justo y legítimo.

Agradecemos su atención

Cordialmente, con nombres y apellidos,

Laura Marcela Serrano Vecino
Angie Paola Ariza Porras
Estudiantes de sociología
Universidad Nacional de Colombia – Sede Bogotá.

Carta abierta a la comunidad Rosarista


Bogotá, Noviembre de 2011
Señores y señoras:
UNIVERSIDAD DEL ROSARIO
Ciudad.

En días pasados asistimos a su claustro universitario en el marco de desarrollo de las “Jornadas Weberianas”. Al ingresar a sus instalaciones recibimos la edición No. 26 del presente año del periódico universitario NOVA ET VETERA, el cual lleva en primera página una reproducción de los carteles que han sido puestos en las instalaciones de la institución con mensajes referentes al comportamiento inesperado de algunos estudiantes rosaristas. Más adelante se dedica una sección a la muestra de los mismos, acompañados con textos de comunicados emitidos por diferentes instancias de la universidad, como egresados, vicerrectoría, decanaturas y rectoría. Tras leer con atención cada uno de estos comunicados queremos mencionar nuestra posición y objeción en cuanto a ciertas cosas allí mencionadas.

En primer lugar, en el documento firmado por la decanatura de las diferentes facultades y el rector de la Universidad del Rosario dice “El país sabe que no ha habido en Colombia, por lo menos en los últimos 10 años, una sola iniciativa normativa en la Educación Superior que haya tenido más espacios de participación, más apertura a la discusión, el debate y el enriquecimiento de la propuesta, como la que hoy está en consideración de toda la sociedad colombiana.”. Al respecto, queremos expresar nuestro desacuerdo total con dicha afirmación. Se ha manifestado en diferentes espacios el reclamo de los estudiantes con respecto a la exclusión de sus propuestas del articulado de la reforma de educación superior, lo cual se hace evidente en la comparación del proyecto de ley y el programa mínimo propuesto por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil

Igualmente, se ha visto cómo la ministra en los espacios de diálogo dados en el congreso insiste en impulsar la aprobación del proyecto, a pesar de la evidente inconformidad por parte de todos los estamentos de los institutos de educación superior. . Si bien se han realizado foros regionales entorno a la reforma, de diferentes maneras hemos dicho los estudiantes que son diferentes la socialización y exposición a la participación y construcción, por lo que afirmamos rotundamente que la formulación de reforma a la ley 30 no ha sido un proceso generoso, transparente, incluyente y constructivo como se afirma en su comunicado.

Discrepamos, por tanto, de su sentimiento de Orgullo de patria, pues al contrario, nos produce una profunda indignación la exclusión de la propuesta estudiantil del proyecto educativo y la recurrente mentira sobre el debate, pues las opiniones del estudiantado no han sido realmente escuchadas y consideradas.

En segundo lugar, compartimos con ustedes la necesidad de dar los espacios de discusión y debate al interior de las universidades y de enriquecer día a día la argumentación, teniendo las ideas como principal herramienta y reconocemos la apertura de los espacios institucionales para dicho fin. Sin embargo, creemos que no se puede desconocer la importancia de la protesta y de la movilización social, pues es a través de esta que damos a conocer a la sociedad civil nuestra posición. Son los espacios públicos el recurso con el que contamos y que debemos aprovechar, aun cuando estos no sean considerados como “canales regulares” de exposición, ya que son nuestras acciones y la mirada del pueblo sobre ellas las que lo legitiman como tal. Las movilizaciones no pueden ser enmarcadas solamente como expresiones violentas, hay que reconocer también el esfuerzo del movimiento por hacer de las calles un carnaval, de los buses una escuela y  de los parques un espacio de discusión. Defendemos un ir y venir entre las aulas y las calles, entre los comunicados y las acciones concretas junto al pueblo. 

De la misma manera, creemos que es importante hacer un reconocimiento de las diferentes formas de lucha que se están dando en el contexto actual y no consideramos válido el desconocimiento de ciertas expresiones únicamente porque no se encuentran identificados con ellas. El reconocimiento de la diversidad de las ideas, que implican las formas de acción, es un factor fundamental de la construcción de la democracia y el enriquecimiento de las sociedades

Aunque entendemos que los carteles y los periódicos que han publicado hacen parte de una campaña institucional, cuando estas imágenes salen de sus muros y se insertan en las conversaciones y medios populares no siempre son relacionadas con su institución. Les pedimos reconsiderar el poder simbólico que tienen sus campañas y los efectos de estas sobre la legitimidad que con mucho trabajo hemos obtenido para nuestras movilizaciones.

Por último,  recordamos a la comunidad Rosarista como un sujeto activo en la construcción de un país justo y participativo, así que los invitamos a que con sentido crítico, argumentos y acciones le sumen a sus triunfos de hace veinte y cincuenta años un triunfo en el presente aportando a la consolidación de  un modelo educativo realmente democrático.

Agradecemos la atención prestada.
Cordialmente,

Angie Paola Ariza Porras
Laura Marcela Serrano Vecino
Miguel Leonardo Pinzón
Salomé Navas.
Estudiantes de sociología
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA- Sede Bogotá.